• Carolina Olivo

Feminidad sagrada: La esencia de un pasado invisibilizado.


Reconocer lo que nos hace mujer ha traído desde tiempo inmemorables crisis existenciales, represiones y luchas constantes para comprender lo que hace un individuo ya sea hombre o mujer un SER femenino. Y no hablamos solo de los estereotipos marcados y transformados que la cultura occidental ha implementado sobre el icono de la feminidad sino hablamos de la simbología y espíritu que todo SER del cualquier sexo posee en su interior con lo femenino.


Y si, todo ser humano sea hombre o mujer, posee dentro de su espiritualidad una conexión simbólica con el poder de lo femenino. Un poder que ha quedado bajo la sombras de las inseguridades y miedos que las estrictas reglas, leyes y condiciones sociales, culturales y políticas han marcado a lo largo de nuestro paso por la tierra.


Independientemente de nuestra condición física, personal y profesional, al día de hoy, el ritmo acelerado de vida nos lleva a cumplir con estereotipos “perfectos” de belleza y de desempeño, para ser “mejores” en lo personal y profesional, a expensas de olvidar o postergar lo que sentimos, amamos, disfrutamos. En este momento de “poder” en el que nos encontramos, podemos no solo elegir sino decidir lo que queremos para nosotras y nuestra vida.

Por esta misma razón y por el futuro de cada alma en este plano terrestre es necesario encontrar con nuestro poder femenino dormido para recrearnos a partir de dicha esencia y propiciar el éxito y el bienestar en la vida. Es por eso, que según pasa la vida la mujer como el hombre debe enfrentarse a tres tareas:


  • Aprender a conocerse a sí mismo,

  • Aprender a confiar en sí mismo

  • Aprender a asumir riesgos.

“Conociéndose a sí misma, aprendes a conocer a los demás. Confiando en sí misma, se aprende a confiar en los otros. Asumiendo riesgos, se adquiere el coraje de dejar ir. La mujer sabia recibe los mejores regalos de sí misma". Este es el Tao de las Mujeres.


Como seres humanos sin distinción de genero ni sexo, tenemos la oportunidad de rescatar y recuperar la Feminidad que nos habita, lo Sagrado de nuestro cuerpo, lo Natural de nuestros ciclos, ritmos y vida. El primer paso es reconocernos y aceptarnos a través de nuestro cuerpo, mágico templo de transformación, vida y creación. Aquietar el ritmo y permitirnos escuchar nuestras necesidades corporales, emocionales y cíclicas. Poseemos un cuerpo de naturaleza cambiante, cíclica y rítmica, y en sintonía con los ciclos y ritmos de la Naturaleza.


Nuestra Feminidad Sagrada, nuestros dones más sagrados, se encuentran en todo ser humano, seamos altas, bajitos, abuelos, niñas, rubios, morenas, secretarios, camareras, terapeutas. Desde que el mundo es mundo, desde el principio de los tiempos y, por supuesto, también en nuestro Siglo XXI, nuestra Feminidad Sagrada se halla en el interior de cada una de nosotros.


Ábrete camino hacia la aceptación de tu poder femenino, participa en encuentros temáticos guiados por personas que ya han recorrido este camino una y mil veces, para comprender mejor tu existencia y profundizar conocimientos en torno a:

  • Reconexión con nuestra feminidad

  • Empoderamiento femenino

  • Mayor autoconfianza y auto-estima

  • Auto-regulación hormonal y emocional

  • Transformar patrones patriarcales

  • Liberar tensiones físicas y cargas emocionales

  • Vivir y sentir desde el corazón

  • Ganar vitalidad y creatividad

  • Vivir la sensualidad y la sexualidad

  • Complicidad y colaboración femenina


Comienza el 2019 celebrando la presencia de la feminidad en tu vida.

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