• Carolina Olivo

Feminidad Sagrada: La presencia de la simbología femenina en la literatura


“Mi literatura no es femenina, es una literatura donde la mujer es protagonista. Mi literatura es la visión del mundo desde la perspectiva de la mujer”.

Ser mujer a lo largo de la historia, en las distintas sociedades y formas organizativas que conocemos, ha sido y continúa siendo un elemento que llama a la desigualdad social, la exclusión de los espacios productivos y de toma de decisiones, la producción de conocimiento, el desarrollo de las artes y las letras, en definitiva, de todo el aparato económico, político y simbólico que constituye, reproduce y mantiene lo social.


El ser invisibilizada en tantas formas ha creado nuevos muros dentro de la realidad física y espiritual de la mujer de hoy en día.  Ya no hablamos solo del sexo femenino sino de la diversidad sexual que existen y coexisten en nuestra realidad. Quienes se atreven a cuestionar estas desigualdades se enfrentan a la reprobación y la sanción social, la crítica, la burla, el cuestionamiento, el escándalo, el reproche, el desprestigio. Es necesario reformular que es la feminidad desde nuestro propio ser.  Y después será posible proyectar nuestro deseo de bienestar con nosotros mismo y con la cultura y sociedad en el cual convivamos. Por esta misma razón es necesario despertar y motivar nuestra feminidad sagrada para erradicar en cuerpo y alma, las barreras sociales e históricas que la cultura ha establecido sobre nuestros sentimientos, emociones y acciones en nuestra vida.

Y uno de las vertientes que lucha para reivindicar la feminidad  y en definitiva para transformar y transformarse es por medio de la literatura y en particular en la poesía; una opción permite abrir el corazón de las personas por medio de la prosa y los bellos versos de lucha y fuerza que existen dentro de nosotros.


Y este es el caso de la escritora y poeta nicaragüense Gioconda Belli que como bien ha afirmado: “Mi literatura no es femenina, es una literatura donde la mujer es protagonista. Mi literatura es la visión del mundo desde la perspectiva de la mujer”.


Gioconda Belli desde su narrativa rescata el valor de la feminidad, promulga las libertades de la mujer, vindica el cuerpo, la sexualidad, el amor, el deseo, el erotismo, deconstruye ese ideal y las expectativas de feminidad que han sido construidas e impuestas sobre las otras pero también sobre sí misma; al mismo tiempo que afirma que su escritura le ha permitido “compartir con mis congéneres las vicisitudes y las risas que pasé en el proceso de aprender a conducir mi vida no de acuerdo lo que era permitido para mi sexo, sino a lo que yo quería como persona”.

Habla de feminismo, de derechos, de igualdad de género y rescata al hombre como compañero de lucha por la igualdad; por ello y más te presentamos uno de los mejores poemas de Gioconda Belli para las mujeres empoderadas:


“Y dios me hizo mujer”

Y Dios me hizo mujer,

de pelo largo,

ojos,

nariz y boca de mujer.

Con curvas

y pliegues

y suaves hondonadas

y me cavó por dentro,

me hizo un taller de seres humanos.

Tejió delicadamente mis nervios

y balanceó con cuidado

el número de mis hormonas.

Compuso mi sangre

y me inyectó con ella

para que irrigara

todo mi cuerpo;

nacieron así las ideas,

los sueños,

el instinto

Todo lo que creó suavemente

a martillazos de soplidos

y taladrazos de amor,

las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días

por las que me levanto orgullosa

todas las mañanas

y bendigo mi sexo.

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